Errores a evitar a la hora de vender una vivienda

Propietarios preparando la venta de su vivienda y revisando las decisiones antes de ponerla en el mercado.

Vender una vivienda es una de las decisiones económicas más importantes que muchas personas toman a lo largo de su vida.

Y, aunque pueda parecer que el proceso consiste simplemente en anunciar la casa y empezar a recibir visitas, una buena venta requiere bastante más planificación.

Muchas de las dificultades que aparecen durante el proceso podrían evitarse si determinadas decisiones se toman correctamente desde el principio.

No se trata de hacer todo perfecto. Se trata de saber qué aspectos pueden influir en el resultado y anticiparse a ellos.

Por eso, hoy queremos hablar de algunos de los errores más habituales que conviene evitar cuando decides vender tu vivienda.


Fijar el precio únicamente mirando los anuncios

Es probablemente uno de los primeros errores que puede cometer un propietario.

Cuando decides vender, es lógico buscar viviendas similares en los portales inmobiliarios y comparar precios.

El problema es que el precio anunciado no suele coincidir con el precio al que finalmente se vende una vivienda.

Dos inmuebles aparentemente similares pueden tener diferencias importantes en ubicación, estado de conservación, orientación, distribución, reformas, zonas comunes o características concretas.

Por eso, establecer un precio de salida debería partir de un análisis más amplio del mercado y de las características específicas del inmueble, donde se tiene en cuenta los testigos de inmuebles similares al que se está valorando, pero se tienen en cuenta más cosas, no sólo eso.

Si quieres adentrarte un poco más en los factores que influyen para una buena valaración de tu vivienda, leyendo este otro artículo del blog podrás hacerlo


Empezar a comercializar sin tener preparada la documentación

Otro error frecuente es pensar en la documentación cuando ya ha aparecido un comprador. Entonces puede ser demasiado tarde.

Sin embargo, disponer desde el principio de la información necesaria permite afrontar la operación con mucha más tranquilidad y detectar con tiempo cualquier cuestión que pueda necesitar revisión y solución.

Entre la documentación que puede ser necesario consultar durante el proceso se encuentra:

  • escritura de propiedad;
  • información registral;
  • último recibo del IBI;
  • certificado de eficiencia energética;
  • documentación relacionada con la comunidad de propietarios;
  • y, dependiendo de las características de la vivienda, otra documentación específica.

La información registral de una vivienda puede consultarse a través del Colegio de Registradores de España, donde los propietarios pueden solicitar, entre otros documentos, una nota simple registral.

No todas las operaciones son iguales, por lo que conviene revisar previamente qué documentación será necesaria en cada caso.

Propietarios revisando con una asesora inmobiliaria la documentación de su vivienda antes de ponerla a la venta.

Publicar la vivienda sin pensar en cómo presentarla

Otro error es considerar que preparar una vivienda para vender significa necesariamente reformarla.

No siempre es así.

Antes de invertir dinero en una reforma conviene preguntarse qué necesita realmente la vivienda para presentarse de la mejor manera posible ante un comprador.

A veces será suficiente con ordenar los espacios, mejorar la iluminación, retirar determinados elementos o solucionar pequeños desperfectos.

Y otras veces sí puede tener sentido realizar alguna actuación de mayor alcance.

La cuestión es que esas decisiones deberían tomarse dentro de una estrategia, y no simplemente porque pensemos que una reforma hará que la vivienda valga automáticamente más.

Vivienda luminosa y ordenada preparada para ser presentada a posibles compradores.

Pensar que publicar el anuncio es suficiente

Una vivienda puede estar correctamente valorada y tener buenas características, pero eso no significa que vaya a venderse simplemente por aparecer en un portal inmobiliario.

La comercialización requiere tomar decisiones sobre:

  • cómo se presenta el inmueble;
  • qué fotografías se utilizan;
  • qué información se destaca;
  • dónde se anuncia;
  • a qué tipo de comprador se dirige;
  • cómo se gestionan las consultas;
  • y cómo se organizan las visitas.

Publicar es solo el comienzo.

Asesora inmobiliaria planificando la estrategia de comercialización de una vivienda junto a sus propietarios.

Cambiar de estrategia demasiado pronto

Cuando una vivienda no recibe resultados inmediatamente, es comprensible que aparezca la preocupación.

Pero pasar rápidamente de una estrategia a otra, modificar continuamente el precio o tomar decisiones impulsivas puede dificultar todavía más la venta.

Antes de realizar cambios importantes conviene analizar qué está ocurriendo.

¿La vivienda está recibiendo visitas?

¿Las personas que la visitan hacen comentarios sobre algún aspecto concreto?

¿Hay consultas pero no visitas?

¿Hay visitas pero no llega a materializarse ninguna oferta?

Cada una de estas situaciones puede estar indicando algo diferente.

Los datos del proceso deben ayudarnos a tomar decisiones, no las prisas.


Elegir una estrategia sin tener en cuenta el objetivo del propietario

No todos los vendedores se encuentran en la misma situación:

  • Para algunas personas es importante vender en un determinado plazo.
  • Otras necesitan coordinar la venta con la compra de otra vivienda.
  • Hay propietarios que priorizan obtener el mejor precio posible y otros que necesitan resolver la operación con mayor rapidez.

Por eso, antes de diseñar una estrategia de venta, es importante conocer qué necesita realmente el propietario.

La estrategia adecuada no es necesariamente la misma para todas las viviendas y recordemos que nuestra función es cumplir los objetivos de los propietarios, no nuestros propios objetivos como empresa.

Asesora inmobiliaria planificando la estrategia de comercialización de una vivienda junto a sus propietarios.

¿Y cómo podemos evitar estos errores?

No existe una fórmula que garantice que todas las ventas sean iguales. Pero sí existe una forma de reducir la improvisación:

Analizar antes de actuar:

  • Conocer la vivienda.
  • Estudiar el mercado.
  • Definir el precio.
  • Preparar la documentación.
  • Pensar cómo se va a presentar.
  • Establecer una estrategia de comercialización.
  • Ir revisando los resultados para poder tomar decisiones con información, ya que el mercado inmobiliario es un mercado “vivo”.

En MP TEAM REAL ESTATE creemos que nuestro trabajo comienza precisamente ahí: antes de poner una vivienda en venta.

Porque acompañar a un propietario no consiste únicamente en encontrar un comprador.

Consiste también en ayudarle a tomar buenas decisiones durante todo el proceso.

Si estás pensando en vender tu vivienda, podemos ayudarte a analizar tu caso y preparar contigo los primeros pasos.